Mejor prevenir, que descongelar

Antes del invierno, cuando las temperaturas comienzan a ser cada día más bajas, es un buen momento para pensar en prevenir los problemas que suelen ocurrir en esta época del año. Por ejemplo, las cañerías de agua que se congelan. El agua que se congela, se expande, y esto puede provocar, además de problemas en la distribución de agua en tu casa, que los caños se rompan, lo que es un costoso problema.

  • Por eso te recomendamos que tengas presente cuáles son las tuberías de tu casa que pueden sufrir este problema, por ejemplo las que están ubicadas en lugares sin calefacción, como tu cochera, o las que se ubican en las paredes que dan al exterior. Estas cañerías se deben recubrir con tubos de espuma o cobertores termoaislantes para la intemperie.
  • La misma precaución hay que tener con las canillas de patio o exterior: es necesario revestirlas con un cobertor termoaislante y un gabinete rectangular de madera en sentido vertical no menor a 15 centímetros por lado, agregando telgopor, lana de vidrio o aserrín en el espacio libre interior.

Y si estás construyendo, recordá que:
• Toda cañería enterrada a más de 85 cm con respecto al terreno natural, disminuye el riesgo de congelamiento.
• Cuando la profundidad es menor a los 85 y mayor a 60 cm, se deberán recubrir las cañerías con tubos de espuma o cobertores termoaislantes para la intemperie con un espesor mínimo de 10 milímetros.
• Cuando la profundidad es menor a 60 cm, la cañería deberá estar recubierta con cinta calefactora provista de un termostato (a fin de evitar el sobrecalentamiento).